martes, 12 de enero de 2010

Encuentros cercanos del tercer tipo

Como si no me pasaran ya bastantes cosas raras, ayer se me metió una paloma al auto.

Iba con madre, tranquila, y pasamos por una calle donde siempre hay un grupo enorme de palomas. Las muy trolas siempre vuelan en bandada y parecería que se chocan contra el auto, pero siempre salimos ilesas. Pero no, ayer decidieron romper el pacto, y mientras todas revoloteaban de aquí para allá, una (desorientada quizá?) se metió por la ventanilla abierta.

De más está decir el cagazo padre que nos pegamos con mi señora madre, pero gracias a su temple salimos sanas y salvas de la situación.



La paloma? Bien, se comió un par de golpes de mi parte, pero la ultima vez que la vi, salía por la ventanilla abierta vivita y coleando.

8 comentarios:

La Criatura dijo...

¡no me mate las palomas de la paz!

por favor, tome esas cagadas como símbolos de unión pacífica.

JanusM dijo...

Que paloma HDP....

Menos mal que madre estaba al volante y conservó la compostura... sino... quizás hubieses terminado como el osito....

Besos y Éxitos!

ene dijo...

Criatura: Las palomas de la paz no viven en Argentina!

JanusM: Claro, ese fue el mismo pensamiento que tuve, si yo hubiera estado al volante me estrolaba contra algo

carlos dijo...

eme menos mas que la cosa no paso a mayores besos

Tomás Münzer dijo...

Te vamos a denunciar a Green Peace!

Claudia dijo...

que comico! de que color era?

Jared dijo...

"me estrolaba" jajajajajajaja!
No podés pegarle a una paloma, sabelo.. xD

ene dijo...

Carlos: Solo le puedo agradecer a mi madre por eso!

Tomas: No por favor! Juro que aparte de este incidente aislado soy super buena con los animales

Claudia: Blanca y negra, si fuera de otro color la reconoceria para vengarme!

Jared: Fue una situacion deseperada!